Puntos clave
- Los problemas más frecuentes de los filtros de malla se deben casi siempre a un mantenimiento deficiente o una selección incorrecta de micraje adaptado a tu fuente de agua.
- Una limpieza regular evita obstrucciones que dañan los emisores de riego por goteo o aspersión y reducen la productividad de tus cultivos.
- Los filtros de malla de calidad reducen costes a largo plazo y se adaptan a fuentes de agua de pozo, río o estanque para uso agrícola.
- La combinación con equipos de pre-filtraje reduce la aparición de fallos en temporadas de alto consumo de agua para riego.
Los 7 problemas más comunes de los filtros de malla y sus soluciones rápidas
Los filtros de malla son uno de los equipos de filtraje más utilizados en sistemas de riego por su bajo coste y facilidad de manejo, pero su uso indebido genera fallos que pueden interrumpir todo tu sistema de riego. A continuación los problemas más frecuentes:
1. Obstrucción frecuente de la malla: Es el fallo más habitual, que aparece cuando se usan fuentes de agua de río o estanque con alta carga de partículas orgánicas o arena, sin un sistema de pre-filtraje previo. La solución es realizar limpiezas semanales programadas, seleccionar el micraje adecuado para tu tipo de agua e instalar como etapa previa filtro centrífugo de plástico LZHS de 2 pulgadas para eliminar el grueso de la arena antes de que llegue a la malla.
2. Pérdida de presión excesiva: Se produce cuando la malla está parcialmente tapada y la diferencia de presión entre la entrada y la salida del filtro supera los 0,8 bares, reduciendo el flujo de agua a los emisores. La solución es realizar un ciclo completo de contra-lavado, y para mantener un flujo constante incluso durante los procesos de limpieza puedes instalar Válvula de Sostenimiento de Presión LZHS de 2 pulgadas.
3. Rotura de la malla sin causa aparente: Ocurre cuando usas una malla de micraje muy fino para retener partículas extremadamente gruesas, o cuando la presión de entrada supera el límite máximo de trabajo de la pieza. La solución es reemplazar la malla por un modelo con la resistencia y el micraje adaptado a tu sistema, y revisar regularmente los valores de presión de la red de agua.
4. Fugas en las bridas o tapas de acceso: Se debe al desgaste de las juntas de goma por uso prolongado o a un apriete desigual de los tornillos de cierre. La solución es reemplazar la junta desgastada por una pieza de repuesto compatible y apretar los tornillos de forma cruzada para garantizar un cierre uniforme.
5. Corrosión prematura de la carcasa: Aparece cuando usas filtros con materiales no resistentes para trabajar con agua con alto contenido en minerales o productos químicos de fertirrigación. La solución es elegir carcasas de acero inoxidable o plástico de alta resistencia, y vaciar completamente el filtro en las temporadas de no uso para evitar la acumulación de residuos corrosivos.
6. Acumulación de sedimento en la carcasa: Se produce cuando no se purga el depósito inferior del filtro de forma regular, generando que las partículas sedimentadas vuelvan a incorporarse al flujo de agua y lleguen a tus emisores. La solución es abrir la válvula de purga inferior al menos una vez al día en horarios de máximo uso del sistema de riego.
7. Contra-lavado ineficaz: Ocurre cuando el flujo de agua de retroceso no tiene la presión o el caudal suficiente para desprender todas las partículas adheridas a la superficie de la malla. La solución es ajustar el sistema de contra-lavado para que el caudal de retroceso sea al menos 1,5 veces el caudal de trabajo normal del filtro.
¿Cuándo debes complementar tu filtro de malla con equipos adicionales?
Después de 14 años de fabricación y exportación de filtros de riego a más de 60 países, en LZHS recomendamos no depender exclusivamente de un filtro de malla para fuentes de agua con alta carga de suciedad. Combinar los filtros de malla con otros sistemas de filtraje como filtros de discos, filtros de arena o separadores de arena hidrociclónicos te ofrece una protección total para tus emisores, evitando obstrucciones que generen pérdidas de cultivo. Para ver toda nuestra gama de equipos adaptados a todo tipo de proyectos agrícolas, visita nuestro catálogo completo de filtros de riego.
Consejos para alargar la vida útil de tu filtro de malla
Realiza un registro semanal de los valores de presión de entrada y salida para detectar obstrucciones antes de que generen paradas no programadas en tu sistema de riego. Revisa el estado de la malla cada tres meses para detectar desgastes o roturas que no se ven a simple vista. Nunca excedas el caudal máximo de trabajo indicado por el fabricante para evitar daños irreparables en la estructura del filtro.
Preguntas frecuentes sobre filtros de malla para riego
¿Qué tamaño de micraje debo elegir para mi filtro de malla?
Para sistemas de riego por aspersión se recomienda una malla de entre 80 y 120 micras, mientras que para riego por goteo que requiere protección de emisores con orificios muy pequeños, se recomienda un micraje de 120 a 200, adaptado al tamaño de los orificios de tus goteros.
¿Cada cuánto tiempo debo realizar el contra-lavado de mi filtro de malla?
Depende de la suciedad de tu fuente de agua: para agua de pozo con poco contenido de partículas, basta con un contra-lavado cada 3 o 4 días, mientras que para agua de río o estanque con alta carga de materia orgánica, se recomienda realizarlo una vez al día.
¿Los filtros de malla se pueden usar con sistemas de fertirrigación?
Sí, los filtros de malla de materiales resistentes son completamente compatibles con la mayoría de productos de fertilización líquida, aunque se recomienda realizar una purga adicional después de cada aplicación de fertilizante para evitar acumulación de residuos en la superficie de la malla.