Puntos Clave
- La relación entre malla y micras define la capacidad de filtración de tu filtro de arena, adaptándose a diferentes fuentes de agua como pozos, ríos o estanques.
- Una elección correcta de la graduación evita pérdidas de presión excesivas y reduce la frecuencia de retrolavado del equipo.
- Los filtros de arena LZHS protegen tus emisores de riego de obstrucciones, alargando la vida útil de todo el sistema de riego agrícola.
¿Qué relación existe entre mallas y micras en un filtro de arena?
Existe una confusión muy común entre los términos de malla y micra al momento de elegir un filtro de arena para riego, por lo que es fundamental diferenciarlos para no cometer errores en la instalación. La malla se refiere a la cantidad de orificios que existen por cada pulgada lineal de una pantalla filtrante, mientras que la micra es la unidad de medida del tamaño de cada partícula sólida que el equipo es capaz de retener.
Cuanto mayor es el número de malla, menor es el tamaño de los orificios, por lo que mayor es la cantidad de partículas que se quedan atrapadas en el medio filtrante de arena. Esta relación no es lineal, y es importante consultar los valores oficiales para evitar elegir una graduación que no se adapte a tus necesidades de cultivo.
Correspondencia entre valores de malla y micras para filtros de riego
Para uso agrícola, los valores más utilizados van desde 20 mallas (850 micras) hasta 400 mallas (37 micras), dependiendo de la fuente de agua que utilices para tu sistema de riego. Si utilizas agua de pozo con altos contenidos de arena, puedes optar por valores más bajos de malla para retener las partículas de mayor tamaño sin generar pérdidas de presión excesivas.
Si utilizas agua de río o estanque con presencia de algas y partículas orgánicas finas, deberás elegir valores de malla más altos para garantizar una filtración completa antes de que el agua llegue a los emisores. Para garantizar un funcionamiento sin obstrucciones, se recomienda complementar tu sistema con un elemento que elimine el aire acumulado en las tuberías, como la Válvula de Liberación de Aire Micro LZHS (1" A12).
Cómo afecta la elección de mallas y micras al rendimiento de tu filtro de arena
Elegir un valor de micras demasiado bajo para tu necesidad generará una pérdida de presión muy alta en el sistema, lo que obligará a realizar retrolavados de forma muy frecuente y aumentará el consumo energético de tu bomba de riego. Por el contrario, elegir un valor de micras demasiado alto no retendrá las partículas de tamaño suficiente, lo que terminará generando obstrucciones en goteros y aspersores, reduciendo la uniformidad del riego y dañando tus cultivos.
En LZHS, con 14 años de experiencia en fabricación y exportación de filtros de riego a más de 60 países, recomendamos realizar un análisis previo de la calidad de tu agua para seleccionar la graduación exacta que se adapte a tus necesidades. Para sistemas de retrolavado automático de gran caudal, puedes utilizar la LZHS Válvula de Dos Posiciones y Tres Vías (4" Cámara Única) para simplificar el proceso de limpieza sin necesidad de intervención manual.
Recomendaciones de selección según tu fuente de agua
Si tu fuente de agua es un pozo, la combinación ideal es un hidrociclón separador de arena previo al filtro de arena, con una graduación de 100 a 150 mallas para retener las partículas de arena más finas que no hayan sido separadas por el equipo inicial. Esta configuración reduce el desgaste del medio filtrante y alarga los intervalos entre retrolavados.
Si tu fuente de agua es un río o un estanque con presencia de materia orgánica, puedes optar por una graduación de 150 a 200 mallas, acompañada de un filtro de discos secundario para garantizar la protección total de tus emisores. Recuerda que todos estos equipos forman parte de la gama completa de soluciones de filtración que puedes consultar en la página principal de productos de LZHS.
Mantenimiento y retrolavado para conservar la eficiencia de filtración
Para mantener la relación de mallas y micras de tu filtro de arena en los valores adecuados durante toda su vida útil, debes realizar retrolavados cuando la pérdida de presión del equipo supere los 0,8 bares por encima del valor de funcionamiento normal. No es recomendable superar los tiempos de retrolavado de 3 a 5 minutos por cada tanque de filtro de arena, ya que puedes arrastrar parte del medio filtrante y reducir la capacidad de retención de partículas finas.
Cada 6 meses, debes revisar el estado de la arena filtrante y reemplazarla si detectas compactación excesiva o acumulación de materia orgánica que no se elimine con el proceso de retrolavado. Esta sencilla tarea de mantenimiento evita gastos innecesarios por reemplazo de emisores obstruidos o pérdidas de producción en tus cultivos.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo utilizar la misma graduación de mallas para filtros de arena y filtros de malla metálica?
No, ya que los filtros de arena utilizan un medio filtrante de sílice que retiene partículas de forma tridimensional, por lo que la correspondencia entre mallas y micras no es exactamente igual que en las pantallas metálicas planas. Siempre consulta las especificaciones técnicas del fabricante para evitar errores de cálculo.
¿Qué valor de micras es el recomendado para proteger goteros de riego de orificio pequeño?
Para goteros de orificio reducido, se recomienda una filtración mínima de 120 mallas, equivalente a 125 micras, para evitar que partículas de mayor tamaño se queden atascadas en el paso del agua y generen obstrucciones que interrumpan el suministro uniforme a tus cultivos.
¿Es necesario reemplazar la arena del filtro de forma periódica?
Sí, aunque el proceso de retrolavado elimina la mayoría de las partículas retenidas, con el paso del tiempo la arena se desgasta, se compacta y acumula residuos que no se pueden extraer con lavados, por lo que se recomienda reemplazar la totalidad del medio filtrante cada 2 o 3 años de uso continuo.
